Un pequeño Otelo
De hace ya un buen tiempo no había escrito nada, creo que ahora es ocasión. El monstruo de los ojos verdes me ataco y no sabía lo doloroso que puede ser recibir una mordida de ese animal ponzoñoso. Cada noche, al cerrar los ojos te veía en los brazos de otra persona, y lo peor sabia que me podías ver y te reías de mí. Podrás entender que nada de lo que dije tiene fundamento posible por obvias razones, y lo sabia, pero no quería entenderlo. Quise morir, matar y todo lo que se relacione. No se porque me pasa esto. Nunca fui celoso…
Hasta hoy…
Hasta hoy…


<< Home